Educar es dar oportunidades

Un campo de refugiados es un lugar, por definición, transitorio, de espera. La idea que evoca es de supervivencia, no de preparación para el futuro. El JRS, sin embargo, ofrece formación, la oportunidad de conquistar herramientas que ya ahora, y en el futuro, sirven para transformar a personas y comunidades.

Un aula africana

Un aula africana

Algunos refugiados llegan a Kakuma con un cierto bagaje educativo; incluso con estudios universitarios, aunque en muy contados casos. La mayoría tienen, si alguna, una escolarización muy básica. Como os podéis imaginar, el grupo más deficitario en este sentido es el de las mujeres, especialmente aquellas provenientes de comunidades musulmanas. Las diferencias entre nacionalidades y etnias pueden ser notables. Mientras los sudaneses valoran mucho la educación y tratan de aprovechar todas las oportunidades, los somalíes son más desconfiados y reacios a hacer uso de estas oportunidades. En los últimos meses un gran contingente de sudaneses del sur han vuelto a sus casas, ya que la guerra parece haber terminado (ojalá sea verdad, pues a veces llegan rumores de que las tensiones entre el norte y sur del país continúan). Algunas familias, sin embargo, han preferido quedarse en Kakuma, ya que encuentran aquí, no sólo seguridad y alimento, sino también oportunidades educativas para sus hijos. De hecho, una medida drástica tomada por las autoridades del Campo para impulsar la repatriación, según nos cuentan, es el cierre de casi todas las escuelas -primarias y secundarias- a las que asistían los niños y jóvenes sudaneses.

Estos días hemos tenido la oportunidad de asistir a varias actividades de formación, tanto de “counsellors”, como de cuidadores/educadores de niños con discapacidades psíquicas. El JRS imparte dos tipos de formación: formación inicial, concebida como un servicio a la comunidad y abierta a cualquiera de sus  miembros; y la formación permanente, dirigida al personal de los distintos programas del JRS. Precisamente ayer por la tarde asistimos al cierre y consiguiente ceremonia de graduación de un curso básico de “Alternative Healing” (curación alternativa -masajes-). El curso estaba dirigido a mujeres mayoritariamente somalíes y musulmanas.
Educación en Kakuma: llave de futuro

Educación en Kakuma: llave de futuro

El acto de entrega de diplomas, muy sencillo, resultó emocionante (ver foto). Las mujeres se mostraron muy agradecidas: algunas de ellas probablemente no tienen ninguna otra formación reconocida, y sólo una de ellas hablaba inglés. La celebración consistió en tomarnos todos juntos unas Coca-Colas o Fantas (sabor frutas silvestres) del tiempo, es decir, 40ºC, con unas galletitas.

Esta mañana asistimos a otra actividad de formación. Esta vez se trataba de la formación permanente de los cuidadores/educadores de los Day Care Centres, donde el JRS trabaja con niños con discapacidades psíquicas. Estas enfermedades, en muchas de las comunidades, se viven todavía como una vergüenza para la familia; y por lo tanto se ocultan. Son, pues, niños estigmatizados, totalmente apartados de la vida social y excluídos de cualquier educación: de ahí la importancia de esta labor. La sesión de esta mañana tenía como objetivo, precisamente, encontrar modos y cauces de integración de estos niños en sus comunidades, lo cual pasa inevitablemente por un trabajo de sensibilización. Debido a la estructura de estas comunidades, el primer paso es c0ntactar con sus líderes para explicarles la situación y encontrar junto a ellos modos de hacer consciente a la comunidad entera. La concienciación de los padres es fundamental, ya que todavía hay bastantes que por desconocimiento, recelo o miedo, no se atreven a llevar a sus hijos a un Day Care Centre. Hemos oído de casos de niños con epilepsia cuyos padres piensan que su hijo está bajo el efecto de un embrujo, mal de ojo, etc. y que, consiguientemente, les llevan al brujo de la comunidad para que haga algo. La formación resultó muy dinámica y participativa. Pudimos captar el proceso de toma de conciencia y asunción de responsabilidades por parte de los educadores. Debido a que están inmersos en esta realidad, las aportaciones eran prácticas y aterrizadas, resultando las conclusiones concretas y aplicables. No pudimos evitar comparar este nivel de practicidad con el tono excesivamente teórico, y a menudo alejado de la realidad, de tantas y tantas formaciones permanentes del profesorado en nuestro entorno “desarrollado”. Quizá esta diferencia esté relacionada con el hecho de que aquí, en Kakuma, son los mismos educadores quienes detectan la necesidad, la analizan, sugieren soluciones, llegan a conclusiones, preparan un plan de acción y lo llevan a cabo.

Vista cotidiana al caer la tarde

Vista cotidiana al caer la tarde

 Y todo esto con una escasez de medios que a nosotros posiblemente nos paralizaría, empezando por su propia formación, muy limitada según nuestros estándares. Ellos viven su formación conscientes de que son agentes de transformación, pero también beneficiarios: el proceso de reflexión les enriquece como personas, y ponen en ello todo su corazón.

La nota jocosa de la entrada de hoy llega a través de estas fotografías en las que podemos apreciar dos estampas típicamente africanas. La primera es la de los camellos. ¡Por fin los vemos! Nos eran esquivos. Pero eso se acabó. Incluso nos han prometido un suculento plato de carne de camello la próxima semana. La verdad es que nos dan pena estos nobles animales, pero ¡cualquier cosa con tal de cambiar el menú del día! Nos dicen que su carne es suculenta, un poco dulce, y difícil de describir, pues no se parece ni a la ternera, ni a ningún otro animal. Ya os contaremos…

Momento de asueto deportivo

Momento de asueto deportivo

La segunda estampa es la de los trabajadores de otras ONGs, todos africanos, echando una pachanguita de voleyball. Nacho, un toque de color en la escena, lucha denodadamente por estar a la altura de estos gigantes. Su bravura española se vio recompensada con varios puntos de bella factura (dice Teresa, que presenció el partido).

Nacho poniendo una nota de color

Nacho poniendo una nota de color

Acertijo suajili del día: Hatujambo!, urgente mensaje a nuestras familias después del incidente del escorpión, significa ¡Estamos bien! Desgraciadamente nadie ha participado, con lo que el premio se queda en casa.
Se trata de dar la talla

Se trata de dar la talla

El acertijo de hoy parece difícil, pero no lo es tanto. Tiene relación con algo que hicimos ayer por la tarde en la ceremonia de graduación de la que os hemos hablado y cuyo fruto está ante vuestros ojos: Ni sawa nikipiga picha? Un abrazo a todos,

Tere y Nacho